Lechuga Verde Hoy Venezuela

miércoles, 27 de abril de 2016

¡Dólar tomorrow!

A raíz de mi artículo del 22 de marzo del presente año, titulado: ¡Dólar Today!, donde aparte de recibir unos cuantos insultos hacia mi persona a través del twitter de dicha página, y algunos otros emails donde "ignorante" fue el calificativo más benévolo que recibí; un amigo me preguntó: "Carlos, a qué tasa ves tú el dólar paralelo el día de mañana". "Ni la más remota idea, pregúntaselo a la gente de Dólar Today", le respondí. "¿Es que acaso tú no eres economista?" Me contestó ¿Soy economista? Pero según la gente de Dólar Today, y algunos otros, parece que tengo que demandar a la Universidad Católica Andrés Bello por haberme hecho perder cinco años de mi vida, así como a la Florida International University por el robo que me hicieron por esos dos costosos Masters que cursé, incluyendo el de Especialista en Finanzas; o quizás la razón sea por mi origen de padres gallegos, donde no he logrado salir todavía de ser el protagonista de los chistes.
Pero si en julio del 2014 según esta página, el dólar estaba en Bs. 70, y al escribir hoy este artículo, está en 630; quiere decir que el bolívar se ha devaluado el novecientos por ciento en un año. Espero que este cálculo no me lo objeten también, porque ahí ya tendría que apelar al Colegio Cervantes, donde cursé bachillerato.
¡No entiendo!, ¡esta herencia de mis padres es dura! ¿Pero qué tanto han cambiado nuestras variables y circunstancias económicas en un año para que se justifique una devaluación de nuestro signo monetario en un 900%? En esa oportunidad me explicaron, mediante un email anónimo, que la cotización la basaban en el mercado de la frontera del peso-bolívar y la tasa del peso-dólar. Al respecto, me pregunto: ¿Es la frontera quién marca el precio a DT, o es DT quién marca el precio a la frontera?
En ese mismo artículo les pedí con la mayor humildad del mundo, que sacaran la página del aire por el irremediable daño que le estaban haciendo al país, y me acusaron de que me vendí al Gobierno. ¡Seguramente no se tomaron la molestia de leer dos de mis libros! Si no se escondieran detrás del anonimato, con mucho gusto se los enviaría.
Una cosa es estar con o en contra del Gobierno; y otra muy distinta es estar en contra de Venezuela y los venezolanos. No hay economía en el mundo que aguante una devaluación del 900% sin llevar irremediablemente al país y a toda su población a la pobreza, debido a que destruye completamente el tejido empresarial, pulveriza el poder adquisitivo de los sueldos y acelera la espiral inflacionaria indetenible.
Ustedes, señores, se están aprovechando de que se convirtieron en los marcadores de la tasa cambiaria, para manipularla a su antojo y en función de sus intereses, haciendo que todos los venezolanos paguemos con pobreza y miseria sus intenciones ocultas; y esto también es una forma de terrorismo. Lo que es lamentable, es la hipocresía y la doble moral de quienes condenan una forma de gobernar, pero apelan al anonimato y a unas acciones donde siembran la miseria en el país, bajo el lema de que el fin justifica los medios.
Lo daños causados ya son irremediables, los que se puedan seguir causando pudiesen terminar en tragedia. De nuevo, con la mayor humildad del mundo, les pido: saquen la página "Dólar Today" del aire; ya que no quiero imaginarme las consecuencias si continúan con esta tendencia alcista vertiginosa e injustificable.
¡No hay razones suficientemente válidas, para que los venezolanos nos merezcamos esto y sobre todo de parte de otros venezolanos!
cdoradof@hotmail.com

El dólar de la discordia

Entre las distintas páginas web que publican la cotización de la divisa estadounidense en el mercado paralelo, DolarToday refleja el valor más alto. Por Alejandra M. Hernández F.
"Ese dólar paralelo es un dólar fantasma, un dólar falso que nos han impuesto como parte de la guerra económica", dijo el presidente Nicolás Maduro el 9 de noviembre del 2013, en referencia a la tasa cambiara publicada por algunos sitios web. Ese mismo día, en cadena nacional de radio y televisión, el mandatario anunció que fue bloqueado el acceso a siete páginas que suministraban el precio no oficial de la moneda americana: DolarToday. TuCadivi.com, Lalechugaverde.com, Dollarparalelovenezuela.com, Dolarparalelo.org, Preciodolar.info y Dolarparalelo.tk
Desde entonces ha transcurrido un año y 9 meses y pese a los esfuerzos del Ejecutivo por limitar la información sobre el mercado alternativo, una de esas páginas, DolarToday, se ha convertido "en la referencia" más popular en Venezuela para determinar el precio del dólar en el mercado paralelo -señalan varios economistas-, ya que suele ser consultada por las personas que desean vender divisas y por algunos sectores comerciales para calcular el costo de reposición de sus mercancías y fijar sus precios de venta.
Hasta este viernes 7 de agosto, DolarToday contaba con casi 1 millón 800 mil seguidores en Twitter, más de 706 mil en Instagram y su página de Facebook está verificada. Además tiene 5.510.000 usuarios únicos que la visitan al mes, según datos reflejados por Quantcast.com, web que hace un ranking de sitios y mediciones de tráfico.
Aunque el precio del dólar publicado en esta página es de carácter "referencial" y para nada oficial, los economistas consultados por El Universal reconocen que se manejan en el país cuatro tipos de cambio diferentes: el dólar Cencoex (6,30 Bs/$) y el Sicad II (12,80 Bs/$), que son fijados por el Gobierno, el Simadi (199,74 Bs/$), establecido por el mercado; y el paralelo, que ya en la primera semana de agosto superó la barrera de los 690 bolívares, según DolarToday.
Lo cierto es que entre las distintas páginas web que todavía publican la cotización de la divisa estadounidense en el mercado paralelo, DolarToday refleja el valor más alto.
¿Real o especulativo?
La diferencia descomunal entre la cifra publicada por este web site con sede en Miami (Estados Unidos) y el establecido por las autoridades venezolanas, ha generado una polémica en torno a si el valor de este dólar paralelo es "real".
Según Maduro, se trata de un "dólar parasitario y especulativo" que es "manipulado" por DolarToday como parte de una "estrategia de guerra" contra Venezuela.
Pero el sector oficialista no es el único que piensa así. Hace apenas un mes, el entonces presidente de Fedecámaras, Jorge Roig, señaló durante una entrevista ofrecida el pasado 8 de julio a Globovisión, lo siguiente: "La verdad es que hay unos ataques a la economía, yo creo que por ejemplo la página ésta, que ha sustituido al Banco Central donde posicionan cuál es el valor del dólar referencial, es una página especulativa que Fedecámaras condena. El valor del dólar no es "6,30 pero tampoco es 500".
La Asociación Bancaria de Venezuela y la Asociación Nacional de Operadores de Valores se pronunciaron en la misma línea. Pero DolarToday niega la manipulación y se defiende argumentando que su portal "se limita a reflejar el valor del dólar en un mercado alternativo, paralelo, fuera de Venezuela y sin controles".
En comunicado publicado en su portal el 13 de julio, DolarToday respondió a quienes la atacan y explicó que para calcular la cotización que muestran diariamente en su página toman como referencia "el valor de compra/venta del bolívar en la ciudad de Cúcuta (Colombia) y lo reportamos. DolarToday simplemente le ahorra el tener que hacer una llamada telefónica a Cúcuta y preguntar por el precio del paralelo".
Precisamente, por reflejar el valor del dólar en un mercado fuera de Venezuela, es que el economista Pedro Palma considera que la cotización de DolarToday no debería ser considerada como una referencia válida para el país porque no refleja la realidad económica del país; no obstante, dice no tener razones para pensar que la cifra está manipulada.
Según explicó a El Universal, el mercado fronterizo no es un mercado normal sino un mercado marginal donde las transacciones "están influidas por múltiples factores, varios de ellos distorsionantes y ajenos a la economía venezolana". Coloca como ejemplo la depreciación del peso frente al dólar, lo cual hace que se necesite un mayor monto de la moneda colombiana para obtener la divisa americana.
DolarToday aclara igualmente en el comunicado que el mercado paralelo de Cúcuta "no fue creado por DolarToday", sino que "es consecuencia directa de las enormes distorsiones económicas producidas por la carencia de dólares, el desmantelamiento y destrucción del aparato productivo venezolano, la política de subsidios, los férreos controles económicos, la inacción y una nefasta política económica".
Al economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, no le sorprende el excesivo valor que ha alcanzado el dólar en el mercado paralelo, por el "grave problema de inflación por el que atraviesa Venezuela". Asegura que el mercado cambiario "es un reflejo de los múltiples desequilibrios que existe en la economía nacional". Recuerda que actualmente existe "una restricción brutal de divisas al sector privado (...), hay una fuerte presión de demanda y no hay oferta, la lógica es que suba el precio".
En cambio el economista José Guerra considera que la cotización de DolarToday "no es real" y por tanto no es un punto de referencia; por una parte, porque "no existe un solo tipo de cambio, sino tres oficiales y el mercado negro"; y por otro lado, porque -a su juicio- "son muy pocas las transacciones que se hacen allí (en el mercado negro), la mayoría son transacciones oficiales. Según dice, habría que promediar todos los tipos de cambio para obtener el valor del dólar. En segundo lugar, No obstante, reconoce que el dólar vale lo que la gente esté dispuesta a pagar por él, y desde ese punto de vista, admite que la tasa de DolarToday "es un precio referencial, pero creo que está demasiado sobrevaluada, esa no es la tasa promedio de la economía".
La fórmula del paralelo
Según los economistas no existe una fórmula específica para determinar el precio real del dólar; sin embargo, desde el punto de vista teórico, podrían emplearse diferentes metodologías para calcularlo, pero todas basadas en el valor de la oferta y la demanda en un determinado mercado.
La forma más común es promediando las distintas cotizaciones que se pactaron en el mercado en un día. Pero cuando se trata de un mercado que es "negro" o ilegal, "es prácticamente imposible", según el economista Luis Vicente León, presidente de Datanalisis.
En entrevista ofrecida a Globovisión, León explicó que no se puede calcular el precio de un bien que se comercializa en un "mercado oscuro, opaco, donde obviamente no existen transacciones que puedan permitirnos saber a qué precio real se están operando los dólares en ese mercado". Es por esta razón que el economista considera que la cifra de DolarToday no se basa en la realidad.
DolarToday publica tres valores de referencia para el dólar paralelo. En su portal explica la metodología que utiliza para calcularlos. El primero se basa en el cambio fronterizo con Cúcuta (Colombia) y se determina en función del valor del Peso respecto al Bolívar en esa ciudad.
El segundo es el del Dólar Implícito, cuyo valor se obtiene de dividir la liquidez monetaria (M2) entre las reservas internacionales. Según señalan en la página, para dicho cálculo utilizan la información publicada por el BCV.
El tercer valor simplemente refleja la cotización de Simadi (Sistema Marginal de Divisas), según el Banco Central de Venezuela.
Pero de los tres indicadores el primero es el más cuestionado por lo excesivo de su valor respecto a los tres tipos de cambio oficiales y la rapidez con que se incrementa, ya que en un mismo día ha subido hasta 20 bolívares.
El cálculo de DolarToday para el cambio fronterizo en Cúcuta se basa en la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Cuántos bolívares se necesitan para comprar en Cúcuta los pesos que hacen falta para adquirir un dólar en una casa de cambio de esa ciudad?
Para ello, utilizan como referencia la cantidad de pesos colombianos que se piden por un dólar (según el cambio oficial del Peso/Dólar en Colombia) y lo dividen entre la cantidad de pesos que se reciben a cambio de un bolívar (dato que, según la página web, es provisto por las casas de cambio en Cúcuta). El resultado de esta operación no refleja el cálculo diario presentado por DolarToday, ya que incluyen en su cotización un porcentaje por concepto de comisión, que varía en función del tipo de operación.
Ese porcentaje no se le agrega al monto total de la operación anterior, sino que se suma o se resta a la Tasa de cambio Representativa del Mercado (TRM), que es el valor correspondiente al cambio oficial del Peso/Dólar.
Para operaciones en efectivo, DolarToday resta entre 3% y 7% al TRM vigente (esto varía dependiendo de la casa de cambio y/o temporada). En el caso de las transferencias, le suma al TRM entre un 4% y 12% (dependiendo del banco, casa de cambio y/o temporada). En definitiva, la cotización publicada diariamente por DolarToday ya incluye la comisión aproximada por transferencia, pero no explican con base a qué se establecen esos porcentajes por comisiones.
Pedro Palma admite que la fórmula de DolarToday se basa en valores reales que pueden ser corroborados por cualquier persona, pero le surgen dudas acerca del cálculo de las comisiones. En su opinión son "bastante altas" pero desconoce si "es normal que las casas de cambio en Colombia cobren esas cantidades".
Además, sobre la determinación del cambio Peso/Bolívar en Cúcuta quedan en el aire otras interrogantes: ¿Cuántas casas de bolsa están activas en la frontera? y ¿cuántas de ellas se toman en cuenta para calcular la cotización?
Pequeños detalles
El Universal realizó durante tres días el cálculo del dólar según la fórmula de DolarToday, tomando como referencia los índices reflejados en otras páginas ubicadas en Colombia. En primer lugar, se consultó el TRM en el portal del Banco de la República de Colombia (www.banrep.gov.co) y en segundo lugar, se revisaron varios sitios web que publican el cambio Peso/Bolívar según las casas de cambio de Cúcuta. Específicamente se utilizó el marcador reseñado en la página BolívarCúcuta.com, un portal con sede supuestamente en Cúcuta, que se encarga de calcular el precio del Bolívar en esa ciudad con base en "el sondeo a diario de indicadores económicos a casas de cambio del centro de Cúcuta (lugar de mayor actividad cambiaria)". Luego se procedió al cálculo.
Tras comparar los indicadores utilizados por ambos sitios, se observó que cada uno trabajaba con valores diferentes. Mientras DolarToday toma el TRM y a ese monto le suma o resta un porcentaje por comisión y luego lo divide entre la tasa Peso/Bolívar; la página de BolívarCúcuta emplea una tasa inferior al TRM y otras dos para el cambio Peso/Bolívar, dependiendo de si la operación es en efectivo o por transferencia.
El martes 4 de agosto, a las 3:55 pm, DolarToday basaba su cálculo en el TRM, que en ese momento era de 2.902,48, y lo dividía entre la tasa Peso/Bolívar, que según ellos se ubicaba en 4,65. En cambio la tasa Peso/Dólar empleada por BolívarCúcuta era de 2.790 y la del Peso/Bolívar para efectivo era de 4,70, mientras que para las transferencias era de 4,20. Para ese día y a esa hora, el precio del paralelo según DolarToday era de Bs. 605,38 en efectivo y de Bs. 686,7 por transferencia. Según los cálculos de BolívarCúcuta, el valor del dólar era de Bs. 593,62 en efectivo y de Bs. 664,28 por transferencia. En cualquiera de los dos tipos de operaciones, la cotización reflejada por DolarToday supera al de la página colombiana.
La culpa no es de DolarToday
Para Asdrúbal Oliveros, la distorsión de la economía es la que está llevando a las personas a utilizar una página que utiliza el mercado cambiario fronterizo como marcador de toda la economía. Por eso considera "poco relevante" debatir si se está manipulando o no el precio del dólar. En su criterio, la clave está en la credibilidad que tiene DolarToday, y recuerda que antes el referente para calcular esta divisa era el mercado de permuta hasta que fue declarado ilegal en mayo de 2010, fecha en la que nace DolarToday. Añade que luego, hasta el 2013, existieron unas mesas de dinero que eran ilegales.
Oliveros argumenta que el verdadero problema está la escasez de divisas y los múltiples desequilibrios económicos que existen en el país; por eso asegura que la única forma de evitar que DolarToday siga siendo un referente, es que se cree una estructura formal de un mercado paralelo legal de divisas.
Twitter: @alejandramhf

¿Por qué el dólar paralelo está donde está? Opinion

El paralelo y DolarToday. Aclaro que no tengo ningún interés en defender a DolarToday. Me limito a analizar hechos.
Así que la cifra que da DolarToday no es obtenida de información (que no existe) sobre el paralelo nacional, sino la tasa de cambio en la frontera colombo-venezolana, en Cúcuta, obtenida como se explicó. Y DolarToday lo dice claramente, porque en su página explica con detalle esta forma de cálculo. De modo que en relación a eso, DolarToday no engaña a nadie.DolarToday da el precio al cual se compra un $ en Cúcuta, mediante el cálculo (totalmente correcto) siguiente: divide el cambio Peso/Dólar publicado por el banco central colombiano, entre el cambio Peso/Bolívar de las casas de cambio Cucuteñas, obteniendo así el cambio base Bolívar/Dólar, y le agrega o quita la comisión de la casa de cambio, en lo que hay una pequeña complicación que no explico porque no tiene ninguna importancia.
Ahora bien, es claro que en el mercado fronterizo actúan fuerzas propias de esa zona, que no se presentan sino allí, por lo que el cambio en Cúcuta no tiene por qué reflejar el cambio paralelo en el resto del país.
No obstante, existen tres factores de extrema importancia que conforman el precio del $ en dicho mercado paralelo.
El primero es que buena parte de los cambistas toman el precio de DolarToday como referencia, sencillamente porque no tienen otra, y lo ajustan, bajándole algo para comprar, y subiéndole otro tanto para venderlo. Igualmente, personas que intercambian entre ellas Bs. por $ sin acudir a los cambistas, simplemente lo hacen al DolarToday.
El segundo es el "arbitraje" entre el mercado del $ en Cúcuta y el mercado paralelo en el resto del país. Explico lo del arbitraje con el ejemplo del librito sobre los mercados del oro en Londres y Nueva York: si en Londres el precio se pone por debajo del de NY, los especuladores (en el buen sentido del término) compran oro en Londres para venderlo en NY, así que aumentan la demanda en Londres, subiendo el precio allí, y aumentan la oferta en NY, bajándolo allá; y esto ocurre hasta que los precios en ambos mercados se nivelan. Igual sucede con el $ en Cúcuta y en el resto de Venezuela, así que no va a ocurrir que en Cúcuta el $ esté a 400 Bs. y aquí a 200, o viceversa, sino que ambos mercados normalmente bailan pegados.
El tercero explica por qué llega el $ a 400 Bs/$ y lo que falta. Tenemos 4 mercados para comprar dólares: 3 administrados y controlados por el Gobierno: el Cencoex, el Sicad y el Simadi; y otro realmente libre que es el paralelo. El 96% de los dólares que entran al país son del Gobierno, y este los usa para importar cosas, pagar deuda, y lo que ustedes saben, dejando una escuálida suma para esos tres mercados que él administra, la cual reparte así:
El Cencoex (6,30 Bs/$) es solo para alimentos y medicinas, y según esos sectores, ni alcanza lo que el Gobierno les da; el Sicad (12) no existe desde octubre 2014; y el Simadi (200), que iba a ser "y que" un "vigoroso mercado libre", es una triste parodia que no ha servido para nada, pues no tiene nada de libre, casi nadie consigue un $ allí, y solo maneja algo como un millón de $ al día, o sea, cero.
Entonces los que no son satisfechos en esos tres mercados, que son muchos, tienen que acudir al paralelo, donde ejercen una cuantiosa demanda, contra la minúscula oferta de unos pocos particulares que necesitan bolívares. Como se comprenderá, en ese mercado el $ puede llegar a lo que sea, pues la demanda es inmensamente mayor que la oferta. Además, con la baja del ingreso petrolero y nuestra desenfrenada inflación, lo extraño es que no haya llegado mucho más arriba. Así que los valores del $ paralelo no tienen nada de irreales; simplemente son consecuencia natural de los hechos señalados, y no son puestos por DolarToday. Que el precio de ese $ esté totalmente divorciado del $ de paridad de poder adquisitivo, o del valor implícito del $ (liquidez entre reservas), no tiene nada de raro, pues las tasas de cambio entre monedas, cuando flotan en mercados libres como el paralelo, no se conforman bajo esos criterios, sino por la oferta y la demanda. Igualmente irreal sería entonces el $ a 200 del Simadi, mercado controlado por el Gobierno, a quien no podemos tildar de golpista, pues aquí también la demanda es mucho mayor que la oferta, que es irrisoria, pero simplemente el BCV no permite operaciones a más de 200.
Entonces, las conclusiones obvias son las siguientes:
1) DolarToday no es el que está inventando desde Miami el valor del $ paralelo.
2) Los valores que ha alcanzado el $ en el paralelo no tienen nada de irreales ni de golpistas, sino que son el normal producto de factores económicos elementales, y ese $ va a llegar a donde dichos factores lo pongan.
3) Mientras la emisión de dinero inorgánico siga desbocada generando la inflación que nos acogota, y continúe la absurda política cambiaria del Gobierno, el $ paralelo no parará de subir.
herbert_hudde@yahoo.es

domingo, 26 de julio de 2015

El control descontrolado

Cuanto vale la Lechuga Verde Hoy

El gobierno de Venezuela endurece el control del mercado de alimentos

El presidente Maduro fija cuotas que favorecen a los supermercados públicos. Las largas colas ahora se verán en los ingresos de los comercios privados.

Por El País, de Madrid

Caracas. Apremiado por el descontento de los venezolanos, el gobierno del presidente Nicolás Maduro está usando todos los recursos que tiene a mano para evitar una derrota en los comicios legislativos de diciembre.

La última decisión que busca restaurar la confianza perdida entre el electorado proviene de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro), que emitió una orden a las compañías afiliadas a la Cámara Venezolana de la in­dustria de Alimentos (Cavidea) para que destinen un porcentaje de su producción de alimentos básicos a los supermercados del Estado.

En lo sucesivo, las presentaciones de leche, arroz, azúcar, pasta, harina panadera, harina precocida de maíz y aceite irán a parar a los vacíos anaqueles de las redes estatales en un porcentaje que, según la orden administrativa, oscila entre 30 y 100 por ciento.

La medida supone el reforzamiento de los controles de una industria que ya es de las más supervisadas por el gobierno.

Desde hace años los alimentos básicos no pueden movilizarse por el país sin la autorización del Sistema Integral de Control Agroalimentario (Sica), que controla dónde se almacenan y hacia dónde se distribuyen. Todos los transportistas deben tener ese documento a mano, que incluye además la ruta que siguen hasta su destino final.

Soberanía alimentaria

La creación de toda esa burocracia responde a la idea de garantizar lo que el chavismo llama “la soberanía agroalimentaria” mediante la planificación centralizada de la economía. Ese modelo ya dio muestras de agotamiento.

El Estado, que cuenta con pocas divisas en efectivo para importar alimentos con el declive de los precios del petróleo, 
no puede importar los insumos terminados que destina a las redes públicas, y pretende llenar los anaqueles con la producción privada.

El modelo económico defendido a capa y espada por el presidente Maduro se niega a entregar a la industria de alimentos los dólares necesarios para que cancelen la deuda de 1.400 millones de dólares con sus proveedores, que les permitiría producir a plena capacidad.

Es de suponer que en los próximos días habrá menos disponibilidad de alimentos en las cadenas privadas y se incrementarán las largas filas frente a supermercados privados. Cavidea asegura que en la red privada existen 113.859 establecimientos comerciales, mientras que la red pública posee 7.245 locales.

Oposición venezolana acuerda ir unida
Fin de la discusión. Los partidos de la coalición opositora de Venezuela decidieron presentarse unidos a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre próximo, anunció ayer Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la alianza. La treintena de partidos y organizaciones opositoras aglutinadas en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidió ir a los comicios legislativos con una tarjeta (candidatura) única. La oposición había ensayado con éxito en los comicios presidenciales de 2012 y las elecciones locales de 2013 el uso de la tarjeta única, pero en esta oportunidad surgieron fuertes divergencias.


Una orden administrativa de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria busca llenar los anaqueles vacíos de la red estatal. La medida es parte de la estrategia electoral que busca cerrar la brecha de cara a las elecciones parlamentarias de diciembre. La creación de toda esa burocracia administrativa responde a la idea de garantizar lo que el chavismo llama “la soberanía agroalimentaria” mediante la planificación centralizada de la economía. Economistas de la oposición aseguran que la medida hará que aumenten los precios de los productos.

Apremiado por el descontento de los venezolanos, el gobierno del presidente Nicolás Maduro está tratando de evitar una derrota que le entregue el control del poder legislativo a la oposición el próximo diciembre. La última decisión que busca restaurar la confianza perdida entre el electorado que le ha apoyado proviene de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (SUNAGRO), que ha emitido una orden a las compañías afiliadas a la Cámara Venezolana de la industria de Alimentos (Cavidea) para que destinen un porcentaje de su producción de alimentos básicos a los supermercados del Estado.

Venezuela endurece el control del mercado de alimentos

El chavismo busca centralizar la economía, mientras la oposición denuncia que la medida aumentará el precio de los productos


En lo sucesivo las presentaciones de leche, arroz, azúcar, pasta, harina panadera, harina precocida de maíz y aceite irán a parar a los vacíos anaqueles de las redes estatales en un porcentaje que, según la orden administrativa, oscila entre 30% y 100%. La medida supone el reforzamiento de los controles de una industria que ya es de las más supervisadas por el gobierno. Desde hace varios años los alimentos básicos no pueden movilizarse por el país sin la autorización del Sistema Integral de Control Agroalimentario (Sica), que vigila y controla mediante la emisión de una guía de movilización dónde se almacenan y hacia dónde se distribuyen. Todos los transportistas deben tener ese documento a mano, que incluye además la ruta que siguen hasta su destino final, para salvar las férreas inspecciones de las autoridades en su camino.

Ese modelo ya ha dado muestras de su agotamiento. El Estado, que cuenta con pocas divisas en efectivo para importar alimentos con el declive de los precios del petróleo, no puede importar los insumos terminados que destina a las redes públicas, y pretende llenar los anaqueles con la producción privada.

Más restricciones

El modelo económico defendido a capa y espada por el presidente Maduro se niega a entregar a la industria de alimentos los dólares necesarios para que cancelen la deuda de 1.400 millones con sus proveedores, que les permitiría producir a plena capacidad.

Es de suponer que en los próximos días habrá menos disponibilidad de alimentos en las cadenas privadas, que son mayoría, y por lo tanto se incrementarán las largas filas frente a los supermercados privados. Cavidea asegura que en la red privada existen 113.859 establecimientos comerciales mientras que la red pública posee por 7.245 locales. Lo que ahora ocurre es lo contrario: largas filas frente a los locales regentados por el Estado y menores aglomeraciones de clientes en los supermercados privados. Pero en una entrevista concedida al diario local 2001 el ministro de Alimentación, Carlos Osorio, negó que la decisión pretenda favorecer a una red sobre otra. A su juicio, se busca una “distribución equilibrada” de los alimentos, de acuerdo con la capacidad y niveles de consumo de las regiones.

Los economistas vinculados con la oposición han asegurado que con esa decisión se van a encarecer aún más los productos. A falta de cifras oficiales que la confirmen, Venezuela está inmersa en un proceso que camina hacia la hiperinflación por la insistencia de Maduro en aferrarse a la hoja de ruta trazada por su antecesor Hugo Chávez en su programa de gobierno llamado Plan de la Patria.

Esta medida supone además un intento por tratar de salvar la desventaja que el oficialismo tiene en las encuestas. El próximo mes de diciembre se elegirán a 165 nuevos diputados y todo hace suponer, si se mantienen las cifras actuales, que por primera vez en 16 años el régimen perderá el control de uno de los poderes públicos.

La guerra económica

El economista español Alfredo Serrano, vinculado a Podemos, es el nuevo asesor del presidente Nicolás Maduro en temas económicos. Ese nombramiento confirma la intención de Maduro profundizar el experimento de socialismo real en Venezuela, y de no acudir a los organismos multilaterales en busca de auxilio financiero. El diario El Nacional asegura que Serrano sí cree en el concepto de la "guerra económica" que explica, en la narrativa del chavismo, que la escasez y el desabastecimiento son consecuencia del modo de relacionarse que tiene la clase empresarial con el gobierno.
Para producir en épocas de control de cambio el Estado entrega a los empresarios dólares subsidiados para que importen materia prima o productos que luego ofrecen al detal. Para reponer esa mercancía el empresariado calcula sus costos de reposición a la cotización del mercado negro. La diferencia entre un valor y otro genera ganancias rápidas que ningún otro negocio puede dar.

El control descontrolado
Por ahora, la racionalidad prevaleció y la decisión absurda fue revertida, lo cual celebro
LUIS VICENTE LEÓN |  EL UNIVERSAL
domingo 26 de julio de 2015  12:00 AM
Qué podía justificar la estrategia oficial de concentrar la distribución de productos esenciales en un pequeño grupo de establecimientos públicos, que obviamente no tienen la capacidad para atender la gentamentazón que tendría que pararse frente a ellos para comprar alimentos esenciales? 

Lo más probable es que haya múltiples razones, que incluyen el populismo político y la corrupción. Pero si tuviera que apostar, diría que el motivador principal se encontraba en que los hacedores de política pública de gobiernos controladores suelen creer que los problemas se deben a que no están controlando ni suficiente ni bien. La solución para ellos está en profundizar el control, sin darse cuenta que es precisamente ese control extremo la causa de la crisis. Como planteaba el profesor Ludwig von Mises, los gobiernos intervencionistas comienzan con controles puntuales que desequilibran la economía y entonces profundizan el control para tapar el desequilibrio causado por el control anterior y luego deben controlar más para tapar las nuevas distorsiones de su último control, y luego más y más controles, hasta que el sistema colapsa, sin que el controlador entienda nunca que fue su estrategia controladora la que todo destruyó.

El gobierno venezolano ha basado su modelo de desarrollo en una catajarra de controles de cambio, de precios y de distribución que la historia ha demostrado contraproducentes, distorsionantes y negativos en todo el mundo. Podemos conseguir miles de libros en los que sus fans enamorados explican porqué sus intentos pasados fallaron. Vamos a leer sobre oligarquías, imperios, mala gerencia y corrupción. Incluso algunos culparán al mismo pueblo, a la religión y a los extraterrestres. Lo que no conseguiremos jamás es un sólo libro que explique cómo el control extremo funcionó y condujo un pueblo hacia el desarrollo, el bienestar, la riqueza y la felicidad. 

Y entonces, una parte del gobier- no pensó que la vía para evitar la especulación en las bodeguitas de barrio y en los abastos, que ellos no pueden controlar, era que los canales públicos, de los que hay apenas uno por cada quince privados, reciban y distribuyan prioritariamente los productos a nivel nacional. 

Afortunadamente, los grupos pragmáticos dentro del Ejecutivo se dieron cuenta que pasar de una autopista de cinco canales, a poner a la gente a comprar en el hombrillo generaría una cola brutal; descubrieron que esa concentración de distribución sólo favorece al bachaquero, que en definitiva tiene como trabajo hacer esa colota descomunal. Se enfrentaron a la realidad de que dejar a ciento trece mil establecimientos sin mercancías significa también dejar a esos comerciantes sin recursos y a sus empleados y a los camioneros que les despachan sin empleos, y a sus clientes con la necesidad de comprar al bachaquero o desplazarse lejos de su hogar para comprar.


Por ahora, la racionalidad prevaleció y la decisión absurda fue revertida, cosa que celebro y estimulo. Pero el problema del modelo intervencionista no está resuelto aún. Seguiremos viendo en campaña la búsqueda de culpables imaginarios. No muere con esto los riesgos de expropiación e intervención para agrandar la cadena de distribución pública, contaminando lo que tanto ha costado crear durante años de distribución capilar. Después de todo, al lado de quienes ideológicamente creen, equivocada pero sinceramente, que el control es la mejor vía, están los que viven de las distorsiones que crean sus colegas comeflor y les permiten la magia de convertir 10 mil dólares de ellos, vendidos en el negro a tasa de página web, en un millón de dólares a 6,30 que algún amigo les pueda dar para "resolver" la crisis de abastecimiento que su modelo de control generó. 

¡Esto sólo se arregla dolarizando!

GUILLERMO GARCÍA N. |  EL UNIVERSAL
domingo 26 de julio de 2015  12:00 AM
He venido planteando en varios de mis artículos la alternativa de la dolarización plena en Venezuela para lograr definitivamente un quiebre total de las expectativas de devaluaciones futuras del bolívar, eliminar la desconfianza y abatir la inflación a un dígito en el mediano plazo, mejorando la calidad de vida de los venezolanos. No obstante, algunos economistas venezolanos destacados y líderes políticos se han pronunciado en contra de dolarizar plenamente la economía. Veamos sus argumentos.

¿Por qué algunos economistas se oponen?
Los argumentos en contra de una dolarización plena señalarían que su implementación haría que el BCV cede la posibilidad de emplear la política monetaria para planificar la economía del país. Que se produciría una pérdida de ingresos para el fisco por concepto de señoreaje. (Ganancia por emisión de papel moneda, bolívares); que el BCV no podría auxiliar al sistema financiero en caso de una crisis, y que  dolarizar sería una decisión casi irreversible. Un país que dolariza entrega una parte importante del manejo y establecimiento de política monetaria. De ahí en adelante, la política monetaria y cambiaria la dicta la Reserva Federal de Estados Unidos. No se tendría la posibilidad de acudir a una devaluación para mantener la competitividad de sus productos, por lo que el país perdería permanentemente la capacidad de reaccionar frente a shocks externos; se quedaría sin amortiguadores.

Estos principios de teoría y práctica económica argumentada serían válidos y estarían cónsonos en el caso de una economía en condiciones de desequilibrio macroecómico distintos a la de la magnitud y gravedad que hoy vive Venezuela y su modelo; y que requerirían de una total disciplina de política económica altamente profesional, transparente, lejos de la influencia política que no hemos tenido desde 1983, con controles de cambio y precios dando como resultado que el valor  intrínseco del bolívar se haya pulverizado, generando cada día mayor presión sobre la tasa de TC y en la desconfianza del bolívar como moneda de referencia, reserva, ahorro y patrimonio, lo que genera a su vez mayor presión sobre la moneda, creando un círculo vicioso de mayor devaluación y mayor inflación y perdida de la confianza y el poder de compra de los salarios y descapitalización de los venezolanos. La pregunta que cabe es: bajo las condiciones actuales de deterioro económico y de gigantescos desequilibrios de variables macro, niveles de altísima inflación en umbral inflacionario y profunda pobreza generados por más de 30 años por políticas económicas erradas, desconfianza y poca credibilidad: ¿será posible tener éxito con la aplicación de medidas de política económica ortodoxas como plantean? ¿Cuál será el precio a pagar por la mayoría de la población? ¿En qué tiempo verán resultados positivos? ¿Quién garantiza que esas buenas y acertadas políticas se cumplan en el tiempo? Hay mucho en juego y en riesgo sin duda.

¡Gran paradoja!
Los que se oponen a la dolarización, estoy seguro tienen un alto porcentaje de sus patrimonios y activos en dólares. No solo se protegen de la pérdida de valor de sus patrimonios, sino que con las devaluaciones se benefician de la compra de activos baratos en bolívares devaluados y generando altos beneficios cambiarios. En muchos casos, el retorno de inversión se potencia con el apalancamiento bancario al producirse la devaluación, lo que licua la deuda de crédito en bolívares. Caso contrario, la mayoría de la población, que no tienen ni los recursos, ni la información adecuada ni el conocimiento financiero para proteger sus patrimonios e ingresos dolarizando sus bolívares son los afectados.

Gobernantes y políticos
En el caso de los líderes políticos, el tema de la soberanía sale a relucir, nuestro signo monetario como emblema de nacionalidad y soberanía. El control y manejo directo de  la política monetaria y cambiaria hace que tengan un enorme poder que se presta a posible corrupción e influencia política y económica. El manejo monetario si se deja a la discreción de los políticos, crea las condiciones para que se produzcan privilegios, actos de corrupción que van en detrimento de los ciudadanos, en forma de inflación elevada, pérdida del valor de la moneda y empobrecimiento acentuado. Esto no es reciente, ha sido la experiencia desde el año 1983. La inflación y la devaluación generan más desigualdades y hacen que los ricos se hagan más ricos y los pobres se hagan más pobres. El populismo de nuestros gobernantes ha venido de la mano del manejo irresponsable de cuantiosos recursos sin control presupuestario de ninguna naturaleza, por lo que se han generado inmensos desequilibrios fiscales cubiertos por alto endeudamiento e impresión de dinero sin respaldo. La maquinita de imprimir billetes en el BCV se prende para solventar necesidades por presión gubernamental. Este inmenso poder de los gobernantes se elimina totalmente con la dolarización plena. Dolarizar no queda otra.